Cuidado de ancianos

Última actualización: 19 9 2018

Este material procede del libro Acerca de Suecia.

Cuando una persona se hace mayor a menudo necesita ayuda con cosas prácticas en su día a día. En Suecia los ancianos que necesitan apoyo y ayuda tienen derecho a recibirlos por parte de la sociedad. Mientras que en otros países puede ser más habitual que la familia y parientes se hagan cargo de los ancianos, en Suecia es normalmente la sociedad quien asiste y cuida de las personas mayores. La familia a menudo sigue participando en la vida del anciano. El cuidado de ancianos se rige por la Ley de los Servicios Sociales y la Ley de Asistencia Sanitaria.

La responsabilidad de toda la atención médica y el cuidado de los ancianos, incluyendo el contacto con médicos y consultas de urgencias, es de la administración municipal o provincial. Está organizado de manera diferente en distintas partes de Suecia. Para solicitar servicios de cuidado de ancianos a través del municipio debe contactar con la sección responsable en la administración social. Un funcionario encargado de ayuda en la administración hace una evaluación, y después decide sobre el derecho a cuidados y su alcance.

El objetivo de los cuidados de ancianos es que las personas mayores puedan vivir una vida de calidad e independencia, sintiéndose seguras. También deben tener acceso a actividades significativas junto con otros.

Seguir viviendo en casa

Muchas personas mayores prefieren seguir viviendo en su casa en la medida que sea posible, y hoy en día hay grandes posibilidades de continuar en el hogar con la ayuda de la sociedad y diferentes tipos de adaptación del mismo. El municipio puede ayudarle con asistencia sanitaria y servicios para que pueda seguir viviendo en su casa. Esto se conoce como asistencia domiciliaria.

El personal de asistencia domiciliaria le ayudará a limpiar, comprar en el supermercado, hacer la cama, ducharse o afeitarse. También puede prestarle apoyo por las noches. Si sufre una enfermedad o lesión, podrá acudir una enfermera para cambiarle la venda o asistirle con los medicamentos.

Muchos municipios disponen también de personal que le ayuda con los pequeños arreglos, a veces conocido como «servicio manitas» (fixarservice). El personal del «servicio manitas» puede ayudarle a colgar un cuadro o cambiar cortinas. El objetivo es evitar que las personas mayores se caigan y se lesionen.

Si se siente inseguro permaneciendo en su casa existen otras posibilidades de vivienda para ancianos.

Viviendas para ancianos y viviendas seguras son viviendas adaptadas a las personas mayores, con umbrales bajos y ascensores especialmente amplios. Los propietarios suelen exigir que una persona tenga como mínimo 55 años para poder mudarse a una vivienda para ancianos y algunos años más para las viviendas seguras. Para vivir en una vivienda para ancianos o una vivienda segura no hace falta ninguna autorización del municipio. Usted adquiere o alquila la residencia por su cuenta.

Las residencias geriátricas es un tipo de vivienda propiedad del municipio donde una persona mayor puede alquilar un piso. Antes de que una persona entre en la residencia, se hace una evaluación de las necesidades que tiene. Allí puede pagar para que le ayuden a limpiar, cocinar y tareas similares.

Residencias especiales, también conocidas como viviendas comunitarias, son viviendas incluidas en el sistema de sanidad pública para personas mayores con necesidad de cuidados amplios. Para conseguir una plaza en una residencia especial es preciso que la persona tenga grandes necesidades médicas y sociales y precisa de asistencia sanitaria 24 horas al día.