Normas de convivencia

Última actualización: 2 7 2019

De ti y de tus vecinos dependen la calidad de la convivencia y el buen ambiente del lugar donde residen. En los bloques de viviendas se aplican reglas de conducta que sus habitantes deben respetar para el bienestar de todos.

Los distintos arrendadores y cooperativas de propietarios pueden establecer diferentes reglas. Aquí encontrarás algunas de las más habituales.

En un bloques de apartamentos vives codo con codo con tus vecinos. Ello significa que debes mostrar consideración y tolerancia con el modo de vida de los demás. Esta modalidad de vivienda exige que todos los residentes eviten molestarse mutuamente y sigan las normas de comportamiento establecidas.

Por las noches hay que atenuar el nivel de ruido y mostrar particular consideración con los vecinos. Por ejemplo, hay que recordar no subir demasiado el volumen del televisor o el equipo de música, abstenerse de taladrar o clavar cosas en la pared y evitar el uso de electrodomésticos a altas horas.

Por motivos de seguridad antiincendios y para facilitar la limpieza, no coloques objetos en escaleras y pasillos ni en el sótano.

Por lo general no está permitido hacer barbacoas en el balcón. Tal vez sí se puedan hacer en el patio, pero recuerda que existe la posibilidad de que el humo de la parrilla moleste a tus vecinos.

Fumar está prohibido en todos los espacios comunes, como huecos de escalera, pasillos, sótano y lavadero. Puede estar permitido fumar en el balcón. De hacerlo, no olvides mostrar consideración a tus vecinos evitando arrojar colillas por el balcón.

El lavadero es un espacio de uso compartido por todos los residentes. Por ese motivo es importante limpiar después utilizarlo. En la mayoría de los bloques de viviendas es necesario reservar una hora de lavado si quieres hacer uso del lavadero. Esto se lleva a cabo mediante un sistema de reserva.

Eres el responsable de que tu mascota no moleste a tus vecinos ni ensucie parques infantiles, arriates, zonas de césped y demás espacios dentro de la finca.

Si deseas montar una antena ordinaria o parabólica, probablemente necesites la autorización de tu arrendador o cooperativa de propietarios.

Las reglas de convivencia pueden variar de un vivienda a otra. Averigua las normas aplicables donde vives.