Paridad

Última actualización: 28 6 2019

La paridad hace referencia a la igualdad entre los sexos. Significa que mujeres y hombres deben gozar de los mismos derechos, oportunidades y obligaciones.

Existen muchos ejemplos de desigualdad en la sociedad, algunos de ellos fáciles de detectar y otros más difíciles. Uno sencillo de comprobar es que las mujeres por lo general ganan menos que los hombres. Más mujeres que hombres son víctimas de abusos sexuales. Las mujeres también abandonan el trabajo con más frecuencia que los hombres para cuidar de los hijos, lo que hace que sus pensiones sean más reducidas que las de los varones.

Normas asociadas al sexo

En todas las sociedades se aplican normas que afectan a la vida de las personas. Las normas son ideas y reglas no escritas sobre la actitud, vida y apariencia que se espera de las personas. Las normas son necesarias en todas las sociedades. Determinan, por ejemplo, cómo hemos de comportarnos en el supermercado, hacer cola o saludarnos los unos a los otros. Las normas son difíciles de ver y a menudo no se detectan hasta que alguien las infringe.

Las normas también pueden imponer limitaciones a las personas y generar discriminación. Por ejemplo, existen normas sobre cómo deben vestirse mujeres y hombres, en qué áreas deben trabajar, quién puede hacer uso de maquillaje o quién puede llorar cuando está triste.

Existe la norma de que todos los seres humanos deben ser mujeres u hombres, pero no todos se identifican con alguno de estos sexos. También hay personas que son de un sexo distinto al que se les asignó al nacer. Independientemente de su sexo, a todo el mundo le afecta las normas aplicadas sobre los colectivos mujeres y hombres.

Se puede influir sobre las normas y modificarlas. Suecia trabaja en distintos planos por cambiar las normas que limitan a las personas y propician la discriminación. Un ejemplo de ello es la política de paridad aprobada por el Parlamento sueco.

Política de paridad de Suecia

Como muchos otros países, Suecia se esfuerza por impulsar una sociedad más igualitaria. El Parlamento sueco ha aprobado una política de paridad a nivel nacional con seis objetivos:

  • Mujeres y hombres deben poder influir sobre las decisiones políticas de la misma manera.
  • Mujeres y hombres deben poder percibir ingresos bajo unas mismas condiciones.
  • Mujeres y hombres deben poder formarse bajo unas mismas condiciones.
  • Mujeres y hombres deben repartirse igualitariamente las tareas domésticas y el cuidado de los hijos.
  • Mujeres y hombres deben gozar de unas mismas oportunidades en lo relativo a la salud y la atención médica.
  • Erradicación de la violencia machista.

Paridad y feminismo

Las condiciones vitales de las personas vienen determinadas por diversos factores aparte del sexo. Ello quiere decir que no todos dentro del colectivo de mujeres o de hombres tienen las mismas experiencias vitales ni viven bajo las mismas condiciones.

El feminismo es un término colectivo para el movimiento que sostiene que, en la sociedad, las mujeres por lo general están subordinadas a los hombres, y que lucha por la igualdad de oportunidades. La labor de impulso de la paridad puede manifestarse en la práctica en el cambio de reglas discriminatorias y la erradicación de la violencia sexista. También puede consistir en la inclusión de un mayor número de mujeres en puestos de decisión y la visualización del vínculo entre otras formas de opresión y la adscripción sexual.