Víctimas de violencia

Última actualización: 4 7 2019

El recurso a la violencia, las amenazas y las agresiones están prohibidos. Los autores de actos violentos violan los derechos humanos de otras personas, cometiendo un delito. No es culpa tuya si eres víctima de actos violentos. Tienes derecho a protección y apoyo.

¿Qué es la violencia?

La violencia se manifiesta en distintas modalidades, entre otras, física, psíquica, sexual, económica o material.

Algunos ejemplos:

  • alguien te pega, te patea o te empuja
  • alguien te ofende y te desprecia
  • alguien te amenaza y te obliga a hacer algo que no quieres, o bien te impide hacer algo que deseas
  • alguien quiere controlar lo que haces, por ejemplo, te envía mensajes de texto todo el tiempo para saber qué haces o dónde estás. Examina tu móvil, tu Facebook o tu Instagram
  • te presiona insistentemente para mantener relaciones sexuales. Te fotografía o graba contra tu voluntad al mantener relaciones sexuales. Difunde contra tu voluntad imágenes de ti sin ropa o practicando sexo. Te fuerza a determinadas prácticas sexuales. Violación.
  • decide sobre tu economía y tu dinero. Se apodera de tu tarjeta bancaria y de tu código PIN.
  • rompe cosas que son tuyas (por ejemplo, tu teléfono móvil)
  • amenaza con dañar o matar a tu mascota

¿Quiénes ejercen la violencia?

En la mayoría de los casos son los hombres quienes recurren a la violencia. Los hombres también son víctimas de actos violentos, sobre todo por parte de varones desconocidos ajenos al hogar. La situación es distinta para chicas y mujeres, al verse estas expuestas a la violencia tanto en el seno del hogar como fuera del mismo. Gran parte de la violencia que los hombres ejercen contra chicas y mujeres se produce en el ámbito de las relaciones cercanas. En el hogar, las mujeres son víctimas de un conocido, del que, en ocasiones, también dependen. El autor de los actos violentos es casi siempre la pareja, aunque también puede tratarse de un hijo, un hermano u otro familiar. Fuera del hogar, niñas y mujeres pueden sufrir hostigamiento sexual y violaciones por parte de varones desconocidos.

Poder y control

Los actos violentos se producen cuando alguien quiere ejercer poder y control sobre otra persona. En su Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, la ONU constata que la violencia nace de la desigualdad entre hombres y mujeres. Esta desigualdad implica que los hombres en tanto que colectivo gozan de poder para discriminar a las mujeres y someterlas a actos violentos. El Gobierno sueco se ha propuesto como objetivo en el ámbito de la paridad acabar con la violencia ejercida por los hombres contra las mujeres.

Violencia y represión por motivos de honor

La violencia asociada al honor se dirige contra aquellos que infringen las normas y tradiciones de la familia. En casi todos los casos afecta a niñas y mujeres, aunque también los varones jóvenes pueden ser víctimas de ella.

La violencia y represión por motivos de honor gira en torno a las restricciones y al ejercicio del control para salvaguardar el honor de la familia. Por ejemplo:

  • las chicas no pueden asistir a determinadas clases en la escuela
  • las chicas deben volver de inmediato a casa tras la escuela
  • las chicas no pueden escoger a sus amigos
  • los chicos deben vigilar a sus hermanas fuera del hogar
  • los jóvenes de ambos sexos no pueden iniciar por su cuenta relaciones amorosas ni sexuales
  • los jóvenes tienen que casarse contra su voluntad con una persona escogida por la familia
  • a las chicas y mujeres no se les permite formarse o trabajar

La norma principal vinculada al honor se centra en la sexualidad de niñas y mujeres. Una de las reglas es que la mujer debe llegar virgen al matrimonio y la prohibición sobre esta de escoger a su pareja. La familia la vigila y la controla. La violencia y la represión también pueden afectar a varones menores y adultos que transgreden los valores familiares. Las personas homosexuales y transgénero son particularmente vulnerables.

Los que infringen las normas y valores de la familia pueden ser castigados a través de amenazas, maltrato y exclusión de la familia. En casos extremos, la violencia puede resultar letal. La decisión de castigar a alguien la toma la familia en su conjunto y es ejercida tanto por hombres como por mujeres.

Matrimonio forzado

Tienes derecho a decidir por ti mismo si quieres casarte y con quién. En Suecia está prohibido obligar a alguien a casarse y con una persona en concreto. Aquellos que preparan o planifican el matrimonio forzado de alguien pueden ser castigados con una pena de prisión. También es delito la planificación de un viaje al extranjero para obligar a alguien a casarse en otro país.

En Suecia está prohibido casarse con un menor. Además, los matrimonios de este tipo contraídos en el extranjero no son válidos en Suecia. Según Naciones Unidas, se considera menor a una persona de entre 0 y 18 años. Tienes derecho a beneficiarte de apoyo y amparo. Por ejemplo, hablar con alguien que te brinde asesoramiento y apoyo, ayuda para divorciarte o una vivienda protegida si tu situación es urgente.

Mutilación genital

Tienes derecho a decidir sobre tu cuerpo y tu sexualidad. Se denomina mutilación genital al seccionamiento de alguna parte de los órganos sexuales de una niña o una mujer. En Suecia, la mutilación genital femenina está prohibida. También está prohibido hacerlo en el extranjero si resides en Suecia.

Un ejemplo de mutilación genital es cuando alguien corta todo o parte del clítoris o de los labios de la vulva, cosiéndolo luego, lo que hace que resulte difícil y duela orinar, menstruar y mantener relaciones sexuales.

Tienes derecho a obtener atención médica y apoyo. También se puede operar para disminuir los problemas.

Sexo retribuido

Ofrecer servicios sexuales no está prohibido en Suecia, pero sí es un delito adquirirlos y obligar a alguien a practicar sexo por dinero.

El sexo retribuido es cuando mantienes relaciones o realizas prácticas sexuales y recibes algo a cambio. Sexo puede ser, por ejemplo:

  • mostrarse en una cámara web
  • observar a alguien masturbándose o masturbarse delante de alguien
  • practicar el coito o realizar prácticas sexuales con alguien

La retribución no tiene por qué ser económica; también puede consistir en un móvil, ropa, tabaco, alcohol, drogas o un lugar para dormir.

Existen varias causas que pueden llevar a aceptar sexo retribuido. Por ejemplo, obtener dinero u objetos. También por haber sido engañado, forzado o porque resulta emocionante y proporciona autoafirmación. La ley establece que si el acto sexual no es voluntario, entonces es ilegal. Tienes derecho a recibir apoyo si te sientes mal y quieres dejar de mantener sexo retribuido.

Prostitución y trata de seres humanos con fines sexuales

Ofrecer servicios sexuales no está prohibido en Suecia, pero sí es un delito adquirirlos y obligar a alguien a prostituirse. Si una persona te obliga a practicar sexo con otra, puede considerarse trata de seres humanos. La trata de seres humanos es el transporte organizado de personas para aprovecharse de ellos de distintas maneras. Alguien puede haberte ayudado a llegar a Suecia y te ves obligado a prostituirte para pagar el viaje y una deuda. También puede ser que tengas que ofrecer servicios sexuales para mantenerte a ti y a otra persona. La trata de seres humanos con fines sexuales es un delito en Suecia. La trata por otros motivos también es un delito, por ejemplo, para obligar a robar, mendigar, comerciar con órganos, etc.

Tienes derecho a obtener apoyo y a una vivienda protegida. También puedes recibir ayuda para regresar a tu país de origen.

Niños y jóvenes que conviven con la violencia

Los menores pueden ser víctimas de violencia dentro de la familia. También pueden resultar perjudicados si son testigos de amenazas y golpes contra uno de los progenitores. Es habitual que los actos violentos sean minimizados y negados tanto por el agresor como por la víctima. Pero los niños oyen, ven y sienten.

El miedo y el temor a la violencia pueden repercutir directamente sobre la salud del pequeño. Además, los menores que viven una situación de violencia en el hogar también pueden sufrir problemas psíquicos y físicos en una fase posterior de su vida. A muchos niños les cuesta hablar de sus vivencias, lo que dificulta la comprensión y procesamiento de la violencia. No es inusual que el menor trate de proteger a sus padres y se culpe a sí mismo.

Es importante detectar a los menores que conviven con una situación de violencia en el hogar, ya que pueden precisar de un particular apoyo y ayuda.

Las personas jóvenes pueden ser víctimas de violencia no solo por parte de sus progenitores y hermanos, sino también de la pareja. Ello puede manifestarse en el control de su Facebook o Instagram, insultos y violaciones. Los menores pueden percibirlo como un problema en la relación, y no como un acto de violencia.

Colectivos especialmente vulnerables

Los grupos con un menor apoyo social suelen ser también más vulnerables a la violencia que el resto. Normalmente, las personas más expuestas son también dependientes de otras. Pueden existir prejuicios contra ese colectivo determinado, lo que influye en la ayuda y el apoyo que la persona en cuestión recibe de la sociedad. Dentro de cada grupo existen divergencias. Además, se pueden pertenecer a varios colectivos al mismo tiempo.

Mujeres mayores

Las enfermedades, la discapacidad y la soledad hacen que las mujeres mayores sean más dependientes de los demás. La invisibilidad y la dependencia implican un mayor riesgo de violencia.

La violencia puede ser de distintos tipos. Muchas mujeres mayores son también víctimas de negligencia. Por ejemplo, no reciben ayuda para lavarse o tomar sus medicamentos. Los autores de los actos violentos pueden ser el personal asistente o un familiar.

Mujeres con problemas de adicción/dependientes

La violencia es un elemento cotidiano frecuente entre las mujeres que abusan del alcohol o las drogas. A menudo, suelen estar expuestas a varios perpetradores. Puede tratarse de una pareja, del personal de asistencia, la policía u otros adictos.

La experiencia del contacto con las autoridades es negativa entre muchas mujeres adictas. Ello hace que se abstengan de denunciar los actos violentos de los que son objeto. También pueden tener miedo de que les retiren la custodia de sus hijos si se conoce su adicción.

Mujeres con discapacidad

La invisibilidad, la dependencia y su especial vulnerabilidad hacen que una persona discapacitada esté particularmente expuesta a actos violentos. El grado de vulnerabilidad variará en función de la discapacidad en cuestión. A la mujer le puede resultar difícil defenderse y abandonar una relación violenta. Le puede costar explicar lo ocurrido y lograr que alguien la escuche y crea su relato. Además, muchas viven una vida de aislamiento.

Mujeres de origen extranjero

Las mujeres a las que les cuesta el idioma, viven aisladas sin una red de contactos y poseen un escaso conocimiento de sus derechos pueden ser particularmente vulnerables. Una precaria situación financiera y la dependencia respecto al autor de los actos violentos aumentan el riesgo de exposición a estos.

El escaso conocimiento de los derechos propios puede hacer que la mujer no busque ayuda. También existe el riesgo de que la violencia se justifique en términos culturales y no sea considerada como tal.

¿Qué dice la ley?

¿Conoces a alguna persona víctima de violencia? Contacta con:

Información adicional